Parece que las nuevas narrativas olfativas se debaten entre el auténticamente ser y el simplemente parecer. Hasta ahora, el perfume se articulaba sobre una base de sustancias aromáticas con empaque, en negrita, de esas que ocupan y monopolizan. Que se esparcen por el entorno escoltando nuestra aura, impactando en los demás como entes corpóreos que pretenden distinguirse por su sillage. Pienso que cada vez las composiciones aromáticas son más sigilosas, más cristalinas, quizás incluso pasen desapercibidas, porque lo que ronda en el mood de sus creadores es una intención de plasmar la PRESENCIA, pero más un inside que un outside. Una invitación a explorar los adentros sin importar demasiado quién nos sienta en las afueras. Desde reconectar con nuestro niño interior a surcar las sombras para alcanzar la luz.
Y esto no pasa solo en la perfumería artística, independiente o de autor, con licencia para ensamblar los storytelling más estrambóticos. Algo parece aletear en los cielos de las inasibles tendencias, por mucho que los perfumistas insistan en ignorarlas, pero todo parece tomar la misma dirección. La holandesa Rituals ya ha hecho su propia declaración de intenciones con su nueva línea Intuitia y un eslogan muy claro: “Escucha tu voz interior”. Una colección que pretende que conectemos con nuestro poder oculto a través del autocuidado y disfrutemos de momentos de plena consciencia a través del olor. Azafrán, sándalo o vainilla son solo tres de los alicientes de esta gama que se remata con Velvet Aura (cardamomo, ládano, iris…), el perfume que nos invita a abrazar nuestra autoconfianza y liberar todo nuestro potencial.
“Un homenaje a la introspección”, así definió la modelo Bella Hadid el último lanzamiento de su colección de perfumes Orebella: Eternal Roots. “Me di cuenta de que la imagen que tenía de mí misma no era la misma que tenían los demás de mí”, aseguró la estadounidense a la revista Elle USA, una reflexión que completó haciendo un alegato sobre la autorreflexión y la necesidad de estar eternamente arraigados, conectados a nuestro centro, sin dejar la autoestima en manos de otros. También en la búsqueda de nuestro propio centro se inspiró la coreana Pesade, que nos propone un viaje espiritual para alcanzar el equilibrio perfecto. El artista gráfico Mok Young-Kyo, creador de la marca, en esa obsesión por la armonía descubrió el poder transmutador del aroma para expandir los sentidos y restaurar el equilibrio vital.
Algo que bien sabían ya los antiguos quemando raíces, maderas y resinas en sus sahumerios. Aunque esta versión siglo XXI no va tanto de clásicos ingredientes místicos sino de experiencias sensoriales que rememoran momentos familiares o capturas concretas de la vida cotidiana, un carpe diem de estar por casa que se puede expresar con un té negro, tabaco, ron o cedro. Pero también vainilla, la eterna vainilla, que lejos de desvanecerse parece declinarse en versiones que la catalogan como “perfecta”, es el caso de Maison Mataha con Escapade Gourmande. Ella K la combina con cacao, tabaco dominicano y la nota misteriosa de Spider Lily, rememorando un sensorial día en Punta Cana.
Laserra es el nuevo proyecto en el que ha intervenido el perfumista Fabrice Pellegrin, con el que propone una psicoterapia olfativa en toda regla, con opciones un tanto “locas”: almizcle compulsivo, atracones de vainilla o cuero obsesivo. Pero hay mucho más. Aquí un pequeño adelanto:
Kurky, Francis Kurkdjian. Para no tomarse la vida demasiado en serio
«Ser niño es mirar las nubes y reflexionar sobre sus formas en lugar de preguntarse si va a llover. Es no tomarse la vida –ni a uno mismo– demasiado en serio. Kurky es la fragancia para los adultos que se atreven a soñar como niños», afirma Kurkdjian. Kurky es divertido, chispeante y juguetón. Con su salida jubilosa que nos invita a trascender las normas dando un puntapié a la seriedad del mundo adulto y hacer las paces con nuestro niño interior, despertando emociones y la espontaneidad de la infancia. Un “Manifiesto de libertad”, según la marca.
Kurky es lo que es, sin máscaras ni evoluciones misteriosas. Tan solo una ráfaga de tutti-frutti cremoso con durazno, almizcle y vainilla. Pero no es dulzón hasta rozar lo inaceptable ni tan goloso como para considerarse gourmand. Lo interesante de Kurky es que no se revela como las clásicas composiciones y sus transiciones de las piezas más volátiles a las más densas, sino que se manifiesta al instante tal cual es, como ese niño espontáneo que no hace amago de filtros impuestos por lo políticamente correcto. Va y viene, corretea por la piel esparciendo su estela vibrante y animosa de una manera casi mágica. Ahora está, después no, pero siempre sentirás su presencia. Kurky despista en su evolución.
Le Perce-Vent, Serge Lutens. Una vía de escape
Las responsabilidades, las rutinas, la furia del día a día, pegados a múltiples pantallas. Alienados. Despojados de la sensatez. Antes que caer en paraísos ficticios, arrojémonos a los brazos del buen olor. Le Perce-Vent nos coge de la mano y nos guía por un pasadizo oculto para alejarnos del tumulto del mundo. Ofreciéndonos un espacio de quietud entre el caos. Un recurso para desasirse de todos nuestros tormentos interiores. Un perfume reconfortante que infunde a quien lo lleva una sensación de esperanza y tranquilidad.
Le Parce-Vent es un verdadero refugio sensorial. Coquetea con los matices acuáticos, se sienten flores sigilosas, aldehídos jabonosos, alguna fruta quizá. Aunque el detalle de sus notas predominantes sea almizcle, salvia y ámbar. Sin embargo, para mí es como cobijarse en el interior de una pompa de jabón, arrullada por el aleteo de los pétalos de flores livianas, de esas tan frágiles que parecen desvanecerse al contacto con la brisa, sin embargo, inundan el espacio son su sensual néctar.

Risvelium, Orto Parisi. Entre lo terrenal y lo etéreo
Nadie mejor que Alessandro Gualtieri para bucear entre los abismos de lo oculto, enfrentarse a las sombras, para desbridar la deslumbrante luz que se atisba al final del viaje y traducirlo en notas olfativas. Risvelium es una soberana bofetada. Olfativa y espiritual. Para que espabiles. “Se nutre de fuerzas invisibles y energías sutiles que conectan lo terrenal con lo etéreo, lo tangible y lo intrascendente”, según sugiere la marca.
Un juego de contrastes del que desconocemos sus notas. Algo habitual en el perfumista que te invita a experimentar con tu nariz, a sacar tus propias conclusiones y dejarte llevar por lo que estas maestras composiciones perfumadas te quieren transmitir. Sin influenciarte. Sin dominarte. Tan solo siente. Risvelium deja su impronta. Como un aviso que te obliga a despertar y reconectar con lo que de verdad tiene sentido. Despierta. Respira…
Posdata. En la cúpula del tapón viene insertado un iris, el ojo que todo lo ve, el centro energético de la sabiduría, la visión infinita, que solo puedes activar cuando –curiosamente– cierras los ojos y confías en tu instinto, en esa verdad que solo reside en tu interior.
Power Self, Initio Parfums Privés. Despertar la fuerza y el poder interior
Initio se podría decir que fue una de las pioneras en explorar la “psicoterapia olfativa”, con sus sobredosis de hedione, la molécula del placer. Con su colección Hedonist exploró el bienestar y el poder de la autoestima. Fragancias como Rehab, Musk Therapy o Paragon, supusieron una experiencia gradual hacia el autodescubrimiento. En sus diversas variantes: Rehab, calma el cuerpo físico. Musk Therapy, reconecta con las emociones; y Paragon, crea un equilibrio perfecto entre los tres cuerpos: físico, emocional y espiritual.
Power Self abre un nuevo capítulo en las propuestas olfativas de la marca cuyo cometido es alcanzar la autoconfianza. Abrazar la mejor versión de nosotros mismos y ser conscientes de nuestra inmensa fuerza interior. Una fragancia que tiene un impacto medible sobre las emociones y el bienestar, pues utiliza una metodología neurocientífica patentada. Su olor activa respuestas emocionales positivas, lo que se traduce en una mayor sensación de confianza y fuerza interna.
«Power Self no solo es un perfume, es un catalizador de poder emocional, dirigiendo a quien la lleva a un estado de autoafirmación instantánea», explica la casa Initio. Flores blancas, osmanto y magnolia, especias, almizcle y ambroxan, parecen ser las responsables de semejante gesta. Un verdadero filtro de autoamor olfativo.

ODE ONA, una oda a nuestras múltiples formas de ser
Se denominan “fragancias intencionales” y no están elaboradas con ingredientes aromáticos, sino con “notas olfativas premeditadas”. el resultado nos invita a realizar un auténtico viaje de autodescubrimiento para percibir el estado ideal del ser. “El estado de simplemente ser está a tan solo un aroma de distancia”, según Ode Ona.
Carte Blanche calma y purifica liberando nuestras emociones de despojos del ayer para abrazar una nueva realidad, para quienes buscan limpiar el ayer y abrazar el zen prendiendo antorchas de salvia o varillas de sándalo para purificarse y trascender a un estado elevado de conciencia. Abrazar la transformación. Salvia, agujas de pino o sándalo, son suficientes para transmutar emociones, sensaciones y estados; elevarse a lo etéreo hasta alcanzar la anhelada calma interior.
Dawn Earth nos conecta a tierra con sus matices de musgos y su complejidad forestal, lentisco, pachulí, el sagrado cedro y el sensual ládano. Para almas urbanitas que anhelan lo silvestre. Teapot Sonder para apreciar el arte de la vida, inspiradora y meditativa con té verde tostado japonés hojicha, hierba mate, madera de guayaco, lirio y almizcle, para creativos, visionarios e inconformistas que ansían elevarse más allá del ego para alcanzar la mejor versión personal y apreciar la belleza de las pequeñas cosas.
L’Entropiste, abrazar el caos para conquistar el orden
“La entropía, es una ley universal que causa desequilibrio y conduce al caos, se ha convertido en el principio fundamental de mis creaciones. Introduzco deliberadamente el desequilibrio para generar dinámicas. La armonía nace de contrastes inesperados y de una tensión deliberada entre las fortalezas de los perfumes con los que trabajo”, asegura el maestro perfumista Bertrand Duchaufour, conocido como “el maestro del incienso”, algo que deja patente en cada una de sus creaciones.
Con L’Entropiste, Duchafour traslada el fenómeno terapéutico de enfrentarse a las sombras para alcanzar la luz, del crecimiento y la evolución personal a la composición olfativa. Cada fragancia comienza en equilibrio, para pasar al caos y el desorden (deconstrucción) hasta estabilizarse de nuevo (reensamblado) rezumando una nueva armonía (transmutación). Una marca que rinde homenaje a los misterios de la vida y la belleza de la transformación. Casi más un manifiesto que un acto creativo.
Uno de mis preferidos es Dorian’s Spleen –el bazo de Dorian–, inspirado en la eterna melancolía del protagonista de Oscar Wilde que intenta evadirse de su tediosa inmortalidad perdiéndose entre drogas y alcohol; un gourmand licoroso y dulzón con whisky, caramelo, café, chocolate con acentos de ceniza y humo, elegante y refinado.
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