Formular un perfume con materia prima 100% natural, no es nada nuevo aunque las tendencias nos hagan creer lo contrario. Los cimientos de la perfumería se erigieron sobre ella, sin embargo, la nueva ola del veganismo con el cruelty-free como bandera, el elevado índice de alergias y reacciones por culpa de ingredientes considerados tóxicos, y una mayor conciencia de nuestra propia salud y la de nuestro planeta (el anhelo de un mundo mejor y los problemas medioambientales han supuesto el gran cambio cultural del siglo XXI), han iniciado una cruenta guerra contra lo sintético, pero… ¿Realmente un perfume 100% natural es sostenible?
Si tenemos en cuenta la deforestación de los bosques de sándalo indios como consecuencia del uso y abuso de esta maravillosa materia prima, o que hay que sacrificar 3.600 flores de nardo para producir un solo gramo de absoluto natural, te cuestionas y mucho lo sostenible que puede ser un perfume 100% natural. ¿Dónde reside realmente la sostenibilidad? ¿Esto significa que tenemos que renunciar a la materia prima natural en pro de la supervivencia de las especies vegetales? Este es el gran quid de la cuestión, el gran reto al que se enfrenta actualmente la perfumería. Pero si te dijese que precisamente gracias a los que mueven los hilos de la industria del perfume se están generando nuevos cultivos de especies inéditas o extintas, como la Pimienta Timur de Nepal, que nunca antes se había utilizado en perfumería, pero gracias a su extracción, pequeñas comunidades locales están progresando cultural y económicamente, ¿te lo plantearías de otra forma?

Eso es justo lo que está haciendo Tolteca, una nueva marca de perfumes éticos y veganos (certificados con el sello COSMOS Natural, Ecocert Greenlife y Cruelty Free by PETA), con el Piri-Piri, una planta sagrada de la selva amazónica antaño utilizada en rituales chamánicos y como poción de amor para atraer la armonía, una especie cultivada por los indios Shipibos de Perú en tierras que antes no eran cultivadas. Esto les proporciona muchas ventajas: permanecer en su entorno de vida tradicional y seguir siendo los guardianes del bosque a pesar de los envites de la industria. “Piri-Piri es una raíz maravillosa con un cariz terroso, con matiz a incienso, amaderado absoluto. Un gran ingrediente para mezclar e interpretar la esencia de Tierra y Fuego que queríamos para Tolteca”, comenta Sthépanie Bakouche, talentosa perfumista independiente y nariz artífice de esta gama de alegorías a la cultura tolteca.
Tléyotl (mi preferido) y Ocelotl, contienen este místico ingrediente, el primero para ellas y el segundo para ellos. Tléyotl es como un filtro de amor, relacionado con el elemento fuego, narcótico y amaderado, un “Floriental Gourmand” con notas cítricas, absoluto de jazmín, ylang-ylang, flores de Tiaré, Piri-Piri, Pachuli y Cedro. A mí personalmente me ha hecho un poco maníaca compulsiva porque no puedo evitar rociarme cada dos por tres con esta enigmática fragancia. Lo rocío generosamente, sin importarme que lo absorba mi piel. Esa es la ventaja de los perfumes naturales (el 99,99% de sus ingredientes son naturales, un 73,90% de origen orgánico).
“Nuestros perfumes están certificados por COSMOS Natural. Hemos hecho un gran esfuerzo para reducir el impacto medioambiental. La fabricación es 100% francesa, hemos omitido ingredientes químicos tóxicos, hemos incluido ingredientes de comercio justo, hemos seleccionado materiales reciclables o reciclados, y hemos rechazado todo lo que no respetara los derechos humanos o la preservación del medio ambiente o las especies. Para Tolteca es una verdadera filosofía, tenemos un profundo respeto por la vida, porque somos, en primer lugar, amantes de la naturaleza y de los animales”, comenta Aurélie Antenat, CEO y co-fundadora de la marca.

A pesar de diferenciar entre sexos (tres perfumes para mujer: Quetzalli, Calli y Tléyotl; y tres para hombre: Omeyocan, Ollin y Ocelotl, basados en los elementos aire, tierra y fuego), siento que todos ellos son absolutamente unisex, absolutamente disfrutables sin importar tu género. Otra cosa que me encanta de esta colección de fragancias, son los ingredientes seleccionados gracias al olfato agudo de Bakouche: Nardo Jatamansi, Gálbano, Tomillo rojo, leche de higo, raíz de Angélica, Mate verde, Jengibre azul, Absenta, Davana, Sándalo blanco… Todos ellos componen una absoluta orgía nasal. Calli (significa “casa” en Nahualtl, se corresponde con el círculo del calendario azteca, por cierto, el que da forma a los tapones de los frascos de cada fragancia Tolteca), es otra de mis preferidas, con tres notas que me hacen perder la cabeza: raíz de Angélica, absoluto de Jazmín, sándalo blanco y semillas de sésamo tostado.
Otro detalle interesante de Tolteca son los tapones de los frascos, “Cuando tuvimos que elegir un tapón para nuestros perfumes, fue lógico recurrir a la madera, un material noble, natural y sostenible. Tuvimos la suerte de encontrar un pequeño artesano apasionado por su trabajo que, desde su taller, ubicado en los Altos Pirineos, trabajó cada pieza a mano y luego las decoró con láser con una precisión increíble. Nos ofreció dos tipos de madera locales de un bosque pirenaico gestionado con responsabilidad: Haya, para las fragancias femeninas, y Nogal, para las masculinas. Sin embargo, hubiera sido una lástima que estos tapones fueran a la basura una vez que las botellas de perfume se hubieran terminado, por lo que buscamos una idea para reciclarlas. ¡Así es como encontramos el truco del llavero! En cada estuche de perfume se puede encontrar una pequeña pieza de madera que encaja perfectamente en el hueco de tapón (mejor si se agrega un poco de pegamento) para convertir la campana de madera en un bonito llavero”, desvela la marca en su cuenta de Instagram @parfumstolteca.

Dicen que la tecnología digital configurará el futuro de la perfumería, la biotecnología permitirá replicar la composición química de los ingredientes naturales utilizando fermentación microbiana (los todopoderosos Givaudan o Firmenich ya están produciendo clones de la naturaleza basados en microbios). Es lo que llaman el “reemplazo sostenible”, aromas renovables a partir de residuos. Un paisaje futurista muy prometedor…. Porque analizando con detalle lo que ofrece Tolteca con cada uno de sus perfumes, pienso en algo que leí en la descripción del último lanzamiento de Etat Libre d’Orange, Les Fleurs du Déchet I am Trash, creado a partir de ingredientes reciclados, que el perfume podría estar iniciando una nueva dialéctica, la de ser el mensajero al servicio de la supervivencia de la especie y el planeta. Y me planteo, por qué no…
Deja una respuesta